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Control de combustible
... Y sin embargo, se pierde
RONALD SUÁREZ RIVAS
PINAR DEL RÍO.— Ni las bombas
automatizadas, las tarjetas
magnéticas, las pastas especiales para detectar una adulteración...
bastan para asegurar el control del combustible. Cuatro años después
del montaje de un nuevo equipamiento en los servicentros de esta
provincia, la vida demuestra que los medios tecnológicos no son
suficientes.
Aunque
en todo ese tiempo el tema ha permanecido latente, en
muchos lugares siguen faltando oídos receptivos. Las inspecciones
señalan una y otra vez el escaso chequeo de las hojas de ruta y el
uso inadecuado de las tarjetas magnéticas; pero esa es solo la punta
del iceberg. Debajo, se encubre el desvío de un recurso
imprescindible para el desarrollo del país.
Aunque
las ventas de diesel en efectivo promedian menos de un litro diario
por servicentro, el tráfico no se detiene.
Así lo sugieren las estadísticas. De otro modo no podría
explicarse que el año pasado los 1 293 vehículos privados con motor
diesel (una buena parte de ellos registrados como porteadores
particulares), solo hayan consumido como promedio en servicentros
6,6 litros.
O sea, que 289 camiones, 198 camionetas, 93 jeeps, 703 autos y
ocho paneles circularon durante todo el 2009 sin acudir apenas a las
pistas de combustible.
¿CÓMO ES POSIBLE ALGO ASÍ?
Iván Deulofeu, director general de la Empresa comercializadora de
combustible (CUPET) en Vueltabajo, enumera entre las principales
irregularidades detectadas la venta de gasolina y diesel por parte
de los choferes de algunas entidades a pisteros inescrupulosos.
La
modernización de los servicentros ha permitido elevar el control del
combustible, pero la vida demuestra que los medios tecnológicos no
son suficientes.
Además, el incumplimiento de la indicación de que cada vehículo
posea su propia tarjeta magnética, y la violación de la normativa de
que en una empresa a lo sumo dos personas conozcan su código de
carga. "Cuando eso sucede, se pierde el control", advierte Iván.
Con el propósito de tener una información más precisa, se ha
establecido el seguimiento de las "tarjetas dudosas", es decir,
aquellas con saldos muy altos (más de 500 litros de gasolina o más
de 2 000 litros de diesel) o que realizan por encima de cinco
descargas en un mismo día.
En el 2009 fueron identificadas 7 132 con esas características.
"Aunque a los organismos se les ha explicado repetidamente que
esto no debe pasar, el fenómeno continúa vigente", comenta Luis
Fidel García, gerente de la sucursal CIMEX en Pinar del Río, a cargo
de la mayoría de los servicentros de la provincia.
"En primer lugar, una tarjeta con un saldo demasiado elevado,
digamos 50 000 litros, se puede averiar, y mientras el problema se
resuelve, la actividad para la cual estaba destinado ese combustible
se detiene. Además, no se puede ejercer control cuando un mismo
dispositivo es empleado para surtir a varios vehículos a la vez. Si
se hace eso, el principio de la tarjeta magnética se pierde".
A pesar de las advertencias, tales violaciones continúan
ocurriendo. Los especialistas aseguran que incluso algunas empresas
—generalmente dedicadas al transporte de carga— ubican una persona
cerca de los servicentros con un par de tarjetas, con la misión de
abastecer a todos los carros de la entidad, dificultando sobremanera
cualquier tipo de fiscalización.
EL ANTES Y EL DESPUÉS
Guillermo Sarmiento, vicepresidente del Consejo de la
Administración Provincial, lo admite: "Evidentemente, existe una
brecha en el control. Las auditorías y supervisiones realizadas que
arrojan calificaciones de mal, lo están indicando".
Aún así, considera que el tema ha tenido una evolución.
Actualmente, afirma, la cifra de irregularidades detectadas es muy
inferior a la de hace dos o tres años.
"Existe una tendencia a la disminución. Ahora un organismo como
la Agricultura está reportando 300 o 400 tarjetas dudosas, pero en
el 2007 o el 2008, tenía muchas más, asegura el funcionario.
"Hoy los organismos del Estado tienen una mayor responsabilidad
en el control del combustible", añade.
"Anteriormente, si se les terminaba, venían y solicitaban más. En
cambio, este año ya todos recibieron su asignación, y deben velar
por que no se les acabe antes del 31 de diciembre. Eso va a
contribuir a que se preocupen más".
DE LAS PALABRAS A LOS HECHOS
No obstante, el simple hecho de
ajustarse a un plan no parece
razón suficiente para afirmar que los portadores energéticos se
emplean adecuadamente. Para ello también es preciso establecer
acciones de control efectivas y adoptar una actitud más enérgica
hacia quienes siguen haciendo resistencia a las medidas de orden.
Todo
indica que aún queda tela por donde cortar. En los tres
primeros meses del año, por ejemplo, los vehículos particulares que
funcionan con diesel mantuvieron la tendencia de no acudir a las
pistas de combustible. "El promedio de venta diaria en efectivo es
de menos de un litro por servicentro. Este fenómeno da la idea de
que existe desvío", comenta el gerente de CIMEX.
Pero,
¿por dónde? Lamentablemente, el moderno equipamiento
instalado en esos establecimientos solo permite conocer determinadas
adulteraciones. El resto queda en manos de los hombres.
Para
empezar, lo más lógico sería profundizar la búsqueda en
aquellos organismos con mayor cantidad de tarjetas dudosas, o donde
las auditorías arrojaron calificaciones de mal. A fin de cuentas,
para nadie es secreto que el uso indebido de los recursos del Estado
siempre se suele agazapar en río revuelto. |