INVESTIGACIONES     

(6 de febrero de 2010)

¿Un innovador entre molinos de viento?

Orfilio Peláez
pelaez@granma.cip.cu

El don de generar soluciones para disímiles problemas vinculados con su entorno profesional acompañó durante cuarenta años la vida laboral del técnico en Laboratorio Clínico especializado, Ramón Torres González.

Fotos: Otmaro RodríguezEn la gráfica, Ramón Torres muestra cómo funciona el equipo para agilizar la recogida y posterior conteo de los boletos.

Miembro fundador de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR), y presidente de esa organización en el Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria Camilo Cienfuegos desde 1994 hasta su jubilación en el 2003, Ramón acumula un abultado expediente de innovaciones hechas por él con recursos propios.

Figuran entre ellas una pipeta automática que presentó en la primera exposición Forjadores del Futuro, de las Brigadas Técnicas Juveniles; un cortador de gasa y otro de ámpulas de inyecciones; el diseño y construcción de un secador de placas de Rayos X (lo ideó mientras cumplía misión en Iraq), equipo para la autotransfusión en circuito cerrado, de suma utilidad en la ozonoterapia.

Sin embargo, el resultado más significativo de su labor como innovador lo constituye el Dispositivo Auxiliar para la Punción Venosa sin Dolor (DAPV), merecedor de la Medalla de Plata en la 45 Exposición Mundial de Inventores, celebrada en Bélgica en 1996, en la categoría de instrumentos médicos. Puede construirse en metal o plástico, y trabaja con jeringuillas desechables.

Fotos: Otmaro RodríguezDiseño de los boletos doblemente foliados y de bajo costo de confección, que forman parte del sistema propuesto por el innovador para el cobro del pasaje en los ómnibus urbanos.

Concebido para la extracción de sangre sin dolor, ha sido aplicado durante años en el propio Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria, con resultados altamente satisfactorios, y tiene patente de invención conferida por la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial.

A pesar de tales avales y el tiempo transcurrido, sigue sin validarse por el Ministerio de Salud Pública. El argumento es que la entidad encargada de someterlo a ese proceso solo lo hace con equipos de producción en serie, y no prototipos.

Ramón reconoce que su generalización en la red nacional de laboratorios clínicos está limitada de manera objetiva dada la baja disponibilidad de jeringuillas desechables en el país, pero en el caso de los bancos de sangre él hizo un diseño específico que valdría la pena probar al menos en un pequeño número de esas unidades.

La no aplicación a gran escala del singular invento en nada mermó su interés por tratar de resolver otros problemas, más allá del sector de la salud.

En mayo del 2008 presentó en el Forum de Ciencia y Técnica de su último centro laboral la ponencia Propuesta de un Sistema para el Cobro del Pasaje en Ómnibus Urbanos, basado en el uso de boletos prepagados, los cuales pudieran venderse en los estanquillos de periódicos, unidades de correos y otras dependencias de la red de comercio estatal.

El objetivo del trabajo, explica Ramón, es eliminar la manipulación del dinero a la hora de subir a las guaguas del transporte público y acabar con la evasión del pago, que ocasiona notables pérdidas económicas al Estado.

Incluso, diseñó un modelo de boleto doblemente foliado de bajo costo en su confección. Antes de abordar el ómnibus, el conductor lo picaría en dos para entregarle una parte al pasajero como constancia de pago, mientras se quedaría con la otra mitad a fin de tener el cómputo del número de personas transportadas.

También construyó un equipo que permite agilizar la recepción y posterior conteo de los boletos en las terminales al concluir el viaje.

Según plantea, el sistema mejoraría la organización del proceso de entrada, salida y distribución de las personas dentro de los carros, contribuiría a rescatar la cultura del pago del pasaje, y habría menos gasto de combustible al disminuir el tiempo de estacionamiento en las paradas, además de garantizar mayor fiabilidad en el control diario de la cantidad de usuarios movidos.

En septiembre del 2008, Ramón Torres recibió la siguiente misiva de la dirección de Transportación de Pasajeros del MITRANS: "Su propuesta fue revisada en nuestra dirección y la catologamos de muy positiva en un momento donde se están materializando las inversiones previstas para revitalizar este servicio".

Pasaron más de quince meses y aún espera una respuesta definitiva sobre si es factible aplicarla. Mientras tanto, sigue pensando en nuevas invenciones.

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