Cientos de miles de bloques de hormigón adquiridos en los rastros
resultan del ingenio de este innovador, a quien se debe el diseño y
construcción de un prototipo de máquina capaz de producir anualmente
más de medio millón de unidades de ese elemento de pared,
prácticamente imprescindible en la edificación de viviendas.
"En la confección del artificio usé materiales recuperados como
láminas, angulares y barras de acero, muelles y un motor eléctrico
de un caballo de fuerza, aunque puede ser de entre medio y dos
caballos de fuerza", relata el talentoso creador, quien se desempeña
como jefe de mantenimiento en Provari.
Explica que desde hace algún tiempo funcionan dos máquinas de ese
tipo en la empresa (una en la sede central y la otra en Cajobabo),
con un rendimiento diario de entre 2 000 y 2 500 bloques cada una.
La puesta en explotación de esos equipos ha permitido un
incremento sustancial de la producción de bloques en Provari y, de
hecho, de las ventas a la población.
El diseño de las máquinas (en su manejo requieren de un operario
y dos ayudantes) permite producir unidades de diez y 15 cm de ancho,
que están entre las más demandadas por los compradores.
Hermes asegura estar dispuesto a construir máquinas similares
para las entidades que las demanden en el territorio y el país,
siempre que les garanticen los componentes.
En unos pocos días puedo concluir un aparato de ese tipo,
sentencia el innovador, quien actualmente trabaja en la confección
de moldes metálicos para la elaboración manual de bloques. De esos
elementos ya cuatro están en producción y prepara otros diez.