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Rescatan riñones artificiales en Las Tunas
Los riñones artificiales son equipos
indispensables para realizar hemodiálisis en pacientes con serios
trastornos o insuficiencias renales
Pastor
Batista Valdés
LAS TUNAS.— Los resultados del Centro provincial tunero de
electromedicina en la recuperación de riñones artificiales,
constituyen un referente concreto acerca del aporte que pueden
realizar los trabajadores de la Salud —y de otros sectores— en todo
el país cuando predominan el cuidado, el ahorro y la austeridad para
solucionar dificultades con talento y recursos propios.
De ese modo lo razonaron recientemente, durante sus respectivas
visitas al territorio, José Ramón Machado Ventura, Primer
Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y José
Ramón Balaguer Cabrera, titular de Salud, ambos miembros del Buró
Político del Partido.
Estos
equipos fueron recuperados y están listos para ser usados cuando el
país lo decida.
Según explica el ingeniero Alberto Charles Martínez, director del
Centro, la experiencia se remonta al año 2006, cuando los
especialistas recuperaron el primero de esos riñones: indispensables
para realizar hemodiálisis en pacientes con serios trastornos o
insuficiencias renales.
Después de rescatado, aquel equipo mantuvo valor de uso durante
tres años: el mismo periodo de tiempo que había funcionado desde su
arribo al país, totalmente nuevo.
José
Daniel chequea este riñón, recuperado y funcionando ya en la sala de
nefrología del hospital Guevara.
El acontecimiento removió los ánimos del colectivo, que le
devolvió vida a otros dos equipos en el año 2008, a siete durante el
2009 y hoy tiene en terminación ocho más.
Según información ofrecida por Charles Martínez, Cuba desembolsa
alrededor de 17 000 dólares para adquirir en el mercado
internacional cada uno de esos riñones, mientras los especialistas
del centro tunero logran recuperarlos a un costo aproximado de 1
800.
Por esa razón, Las Tunas se ha convertido en vértice donde
confluyen equipos con tales características, que causan baja técnica
en las provincias orientales. Casi medio centenar se ha recibido ya
con el objetivo de "salvar" la mayor cantidad posible, en
dependencia del deterioro técnico que presenten.
El
objetivo es aprovechar desde el principio todo cuanto se pueda.
Para ello, según explica José Daniel Contreras, jefe de brigada
de equipos de diagnóstico y tratamiento, ponen todo su empeño
alrededor de una decena de especialistas.
Es una labor de mucho rigor —coinciden los trabajadores, muy
jóvenes en su mayoría. No se trata de cualquier equipo, sino de una
tecnología que debe funcionar con indicadores específicos, de cuya
precisión depende la vida del paciente.
Por eso, además de la preparación o del dominio técnico y de la
remisión directa a cuanta información pueda aparecer en manuales,
catálogos y sitios especializados, los integrantes del grupo han
ampliado su horizonte en cursos relacionados con la nefrología y
mediante otros conocimientos fundamentales de la ciencia médica.
Los diez equipos recuperados hasta ahora mostraron un
funcionamiento totalmente acorde con los parámetros, al ser
comprobados y acoplados a pacientes. Dos de esos medios, explica
Alberto Charles, están hoy en salas del territorio, y los ocho
restantes permanecen listos, a disposición del Ministerio de Salud.
También
el centro ha remanufacturado 35 máquinas de anestesia.
NO SOLO FILTROS ARTIFICIALES
Además de esos valiosos filtros
artificiales de la actividad
renal, los 196 trabajadores del centro provincial de electromedicina
han recuperado otros medios de gran uso y utilidad en instalaciones
del sistema cubano de salud.
En
la extensa relación hay ventiladores pulmonares, máquinas de
anestesia, autoclaves, monitores de parámetros fisiológicos,
mobiliario clínico, instrumental médico...
Llama
la atención el saldo que muestra la remanufacturación de
las llamadas máquinas de anestesia. Un total de 35 han sido
rescatadas en poco más de un año y medio.
Según
explicaron los especialistas al Ministro de Salud, para
recuperar aquí una de esas máquinas el centro invierte
aproximadamente una cuarta parte del dinero que costaría comprar un
equipo nuevo en el exterior.
En
todo ese empeño no solo intervienen el colectivo de
electromedicina en la provincia o quienes realizan igual trabajo en
el norteño municipio de Puerto Padre.
Para
Charles y sus especialistas resulta vital la cooperación e
integración de varios organismos y entidades del territorio, tales
como la empresa del mueble (LUDEMA), FUSA, COPEXTEL y Estructuras
Metálicas, entre otras.
Por
eso, luego de apreciar in situ los avances del centro
tunero, el pasado 20 de abril José Ramón Balaguer afirmó que no se
trata sencillamente de un laboratorio o de un taller, sino de una
concepción con profunda significación técnica, humana y económica
para el país en un momento decisivo para la Revolución. De modo que
resulta meritorio el servicio de estos hombres que desde su
cotidianidad también se empeñan en salvar vidas. |