Reordenar es sinónimo de ahorrar

Lourdes Pérez Navarro
lourdes.p@granma.cip.cu

El proceso de reordenamiento del transporte de cargas que lleva adelante el Ministerio del Transporte, permitió cerrar el año 2009 con un ahorro de 12 314,63 toneladas de combustible, lo que en valores representa 6,7 millones de dólares.

La ingeniera Daisy Abreu Castaño, viceministra de Operaciones, informó a Granma que estas cifras, unidas a las aportadas por los programas de remotorización (concluidos en el 2008) y de sustitución de camiones por camionetas, totalizan 69 343,57 toneladas de combustible dejadas de consumir, con un valor superior a 36 991 000 dólares.

El reordenamiento de la transportación de cargas surgió en el 2008 como parte del programa de ahorro energético del país. De manera experimental se inició en Pinar del Río, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Ciego de Ávila, cada cual con un modelo diferente a seguir, adecuado a las características del lugar. Luego se implementó en todo el territorio centro-occidental y ya el pasado 1ro de septiembre se extendió a la región oriental del país.

El objetivo, afirmó la directiva, es buscar esquemas más racionales en las transportaciones de cargas, paralizar los equipos sobrantes y ahorrar combustible.

Los pasos iniciales fueron dirigidos a realizar un levantamiento de cuanta mercancía moviera el territorio, cómo y con qué lo hacía. Luego decidir qué organismos debían quedarse con sus equipos para efectuar transportaciones especializadas —por ejemplo, para el traslado de bebidas y licores, cárnicos, pan y dulces, gases industriales, áridos o cemento—, cuáles camiones debían pasar de manos de las entidades a las bases concentradoras y a cuántos paralizar o dar de baja.

Así surgieron cuatro categorías: bases centralizadoras en los municipios y en las provincias (que prestan servicio a las empresas involucradas), bases especializadas, y empresas que quedaron con cierto número de equipos destinados, por ejemplo, para el traslado de brigadas de trabajadores. Cada una tiene determinado su plan de ahorro de combustible.

"Hay que mantener coeficientes de aprovechamiento del recorrido y de la capacidad del transporte racionales, que exista correspondencia entre la cantidad de carga transportada y el combustible consumido", resaltó la especialista. De ahí que sea importante planificar cada viaje: ida y vuelta con mercancías, nunca camión vacío.

No todas parejas, pero en marcha

En estos momentos todas las provincias han iniciado el proceso, ratificó la Viceministra. También Ciudad de La Habana, con la característica de que no lo hace por municipios, pues es una provincia atípica y tiene radicadas en su territorio muchas empresas de carácter nacional. El reordenamiento en la capital, dijo, se ha diseñado sobre la base de la especialización.

Foto: Yander ZamoraEs importante planificar cada viaje: ida y vuelta con mercancías, nunca camión vacío.

"En la Ciudad existen alrededor de cuatro tipos de Microbrigadas. De ellas vamos a hacer una empresa y esa se va a ocupar de transportar los materiales de construcción. Con la mitad de los camiones que hoy tienen podrán asumir, de manera planificada y racional, estas transportaciones", ejemplificó.

El concepto de pararse en el origen de la carga y que el productor lleve sus mercancías hasta el destino final, siempre dará ahorro, significó mientras comparaba esta práctica con la anterior donde los compradores debían acudir en busca de los productos, cada cual en su vehículo, sea cual fuere (muchas veces un camión para recoger apenas unos kilogramos o unas pocas cajas), con el consabido malgasto de combustible.

Pero no todas las provincias marchan a la par en el proceso. Mientras Ciego de Ávila, Villa Clara, La Habana, Matanzas y Las Tunas están entregando al país todo el combustible previsto en su plan de ahorro, y Pinar del Río y Cienfuegos muestran avances en su cumplimiento, en otras aún existen deficiencias en la basificación de los equipos, al mantener una cantidad de camiones mayor que la necesitada por los territorios para transportar sus mercancías; los balances de carga todavía no reflejan la realidad, y no se ha avanzado lo suficiente en la paralización y bajas de equipos innecesarios o con deficiente estado técnico.

Los equipos paralizados recibirán una reparación capital y serán conservados para su futuro empleo, cuando la economía lo requiera; los otros, son vendidos a Materias Primas, y las piezas utilizables, a las Direcciones Provinciales de Transporte.

En sentido general la Viceministra valoró positivamente la marcha del proceso. "Hemos ido reordenando el transporte y alrededor de él se ha ido reordenando la economía. Se han ido identificando y resolviendo problemas de facturación, de comercialización entre las empresas, insuficiencias en la recepción de la carga y en las operaciones en los almacenes,¼ y todo eso se está ordenando".

Mas el tema no queda agotado, aún hay reservas por explotar. Dos de ellas fueron señaladas por la funcionaria: la entrega del combustible ahorrado por parte de las empresas especializadas y la organización de los tráficos nacionales; es decir, incrementar los traslados por ferrocarril o cabotaje —medios que resultan más económicos— de las cargas que mueven hoy los organismos por todo el país con sus propios medios automotores.

Cuando se logre el reordenamiento del transporte de cargas en todo el país, el ahorro será, sin duda, más significativo.

 

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