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Pobres con mentalidad de ricos
El recape de neumáticos, una vía para sustituir
importaciones aún desaprovechada en Cuba
Freddy Pérez
Cabrera
VILLA CLARA.— Cuesta creer que las recapadoras de neumáticos del
país aprovechen las capacidades instaladas solo entre un 30 y un
40%, debido a la carencia de un mecanismo coherente por parte de la
mayoría de los ministerios y empresas, los cuales no siempre envían,
con sistematicidad, los cascos para restituirles la banda de
rodamiento.
El
plan de recape del país en el actual año es de 90 000 neumáticos,
cifra alejada del verdadero potencial existente en las provincias,
según el director de la entidad villaclareña.
Debido a esta errónea práctica, la economía ve escapar cada año
millones de pesos por concepto de gomas compradas en el exterior,
gasto que pudiera evitarse de existir una verdadera conciencia de
ahorro en esta materia.
La planta David Díaz Guadarrama, de Villa Clara, una de las
mejores del país durante los últimos años, está en condiciones de
reponer hasta 100 neumáticos diarios y solo recupera entre 40 y 50,
según explica el director de la entidad, Ángel Pombrol Santos, quien
lamenta la falta de coherencia por parte de algunos organismos en
materia de sustitución de importaciones.
Hay ministerios como el MINAZ que sí cuentan con un sistema de
control de los recapes, un presupuesto para ese fin y especialistas
encargados de regular la actividad; en cambio, en la mayoría no
sucede de esta forma, explica el directivo, lo cual obliga a su
empresa a recorrer cada mes miles de kilómetros en busca de cascos
de neumáticos para recapar que le permitan cumplir los planes de
producción y no tener que parar la fábrica.
El precio del recape de un neumático equivale al 30% del valor de
uno nuevo; su rendimiento, además, es similar —puede llegar a
recorrer entre 45 y 50 mil kilómetros y a veces más—, con un índice
de imperfecciones por debajo del 2%. ¿Por qué debe asumir el país
entonces la importación de tantas gomas cuando en muchos de estos
casos podrían utilizarse neumáticos recapados?
Garantía material
Aquí —tanto en Santa Clara como en otras plantas existentes en el
país—, tenemos la infraestructura necesaria para alargarle la vida a
la mayoría de las gomas existentes, añade Pombrol Santos.
Elier
Vega es uno de los operarios más integrales de la entidad.
En esta entidad contamos con tecnología de calidad, capaz de
sustituir la banda de rodamiento de varios tipos de neumáticos, en
frío o en caliente, entre ellos los de camiones ligeros y medianos,
ómnibus, equipos agrícolas, así como los de algunos modelos de
autos, fundamentalmente de Jeeps, y también los utilizados en los
motores Ural. En caso de algún desperfecto ofrecemos garantía sin
costo alguno, precisa.
Otra ventaja adicional es la rapidez en la materialización del
contrato, entre siete y diez días, aunque en la práctica lo
efectuamos en 24 horas, asegura el director de planta David Díaz
Guadarrama.
Entre las justificantes más comunes alegadas por los directivos
de algunas empresas para no recurrir al recape, Pombrol Santos
menciona la falta de presupuesto, la ausencia de carros destinados a
sustituir los que se detienen mientras dura la reparación, e
incluso, la preferencia de muchos clientes por las gomas nuevas a
pesar de que todos conocen los gastos que ello implica.
La
tecnología instalada en la recapadora David Díaz, de Villa Clara
garantiza trabajos de calidad y contribuye a sustituir
importaciones.
La planta villaclareña, encargada de asumir la reposición de los
neumáticos de las tres provincias centrales, Cienfuegos, Sancti
Spíritus y Villa Clara, más algunos clientes de Matanzas y Ciego de
Ávila, tiene como plan de recape para el presente año 16 700
unidades —apenas el 30% del potencial de estos territorios—, muy
lejos de los 80 000 realizados a finales de la década de los ochenta
del siglo pasado.
Tras la aplicación de una medida de carácter nacional, contrario
a lo que sucedía hace unos años, actualmente el servicio por la
actividad de recape ya se cobra en moneda nacional a todos los
clientes, incluyendo CPA, CCS, UBPC, quienes antes no lo podían
hacer al no tener ingresos en divisa. Esta medida facilita la
extensión del servicio a un mayor número de empresas y organismos
—aspecto que podría traducirse en un incremento del arribo de
cascos— y elimina una de las justificaciones más esgrimidas hasta la
fecha.
De la verdadera conciencia de ahorro que muestren directivos,
choferes y personal encargado de esta actividad, dependerá que el
país pueda ahorrar las millonarias cifras invertidas en adquirir los
neumáticos en el exterior. Condiciones materiales para lograrlo,
existen. |