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No más clases sin calidad ni evaluaciones sin rigor
Joel Mayor Lorán
Joel@granma.cip.cu
Este ha sido un curso de trabajo intenso, de rescate y
consolidación. No estamos satisfechos, pero en la misma medida que
reconocemos desafíos y dificultades también apreciamos procesos que
se desarrollan con calidad; demuestran el empeño de profesores,
investigadores, estudiantes y cuadros, expresó el miembro del Buró
Político Miguel Díaz-Canel, ministro de Educación Superior (MES).
Al resumir los avances del curso escolar 2009-2010 y los
problemas que quedan por resolver, añadió: "Seguiremos enfrentando
retos ideológicos y con la calidad de la enseñanza. La población
mantiene expectativas respecto a las transformaciones, y la realidad
actual obliga a combinar la eficiencia académica y la económica.
Todo lo anterior demanda continuidad, consolidación,
perfeccionamiento, entrega sin límites y preparación integral de los
docentes".
Las
carreras técnicas y agropecuarias necesitan una atención
diferenciada.
Tenemos que desechar la chapucería, la mala educación, lo banal,
el fraude, las clases sin calidad y las evaluaciones sin rigor. Si
logramos ese objetivo, le aportamos a la sociedad la fuerza de
trabajo que requiere, además de graduados con conciencia política y
económica, cultura y actitud revolucionaria ante los problemas de
hoy, sostuvo.
El titular del sector destacó el haber logrado consenso en que el
trabajo político ideológico constituye la piedra angular para
potenciar la calidad de la Educación Superior.
Diversas intervenciones aludieron a la atención diferenciada que
requieren los alumnos de primer año, principalmente en las carreras
de ciencias técnicas y agropecuarias, y con énfasis en la asignatura
de Matemática. A esos jóvenes han de impartirles clases los mejores
profesores de Cálculo, indicó Díaz-Canel. De garantizar su
preparación, habremos asegurado el tránsito exitoso por los años
siguientes.
Igualmente, rectores de universidades opinaron en torno a cómo
combinar la formación político ideológica con la metodología, desde
la clase, sea cual sea la asignatura, y el trabajo del colectivo
sobre cada profesor. Rodolfo Alarcón, viceministro primero del MES,
exhortó a que el departamento docente desempeñe ese papel, al educar
desde la instrucción y los espacios disponibles.
Erasmo Ares, rector de la Universidad de Pinar del Río, relató su
experiencia en el perfeccionamiento de la educación en los
municipios. Habló de las visitas y controles los días en que se
desarrolla la docencia, e incluso al proceso de evaluación, pues la
mayor parte de los profesores son los que ejercen a tiempo parcial
solo con categoría de instructores, y con ellos ha de intensificarse
el trabajo metodológico.
José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros,
llamó la atención sobre cómo la universidad puede aportar a la
economía mediante el ahorro, su papel en la formación de una
conciencia de productores y la asimilación de que el trabajo
constituye una obligación para todos.
Insistió en que las especialidades agropecuarias deben generar
las nuevas fuerzas que necesita el país, y subrayó la importancia
del profesor como artista que modela las cualidades de sus alumnos,
armado con la prédica y el ejemplo.
Olga Lidia Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central,
advirtió sobre la composición y calidad de los estudiantes
universitarios, la cual se irá elevando; por tanto, es ineludible
incrementar la eficiencia en la formación de patriotas cada vez más
preparados.
El encuentro fue propicio para entregar diplomas de
reconocimiento a centros destacados, así como condecoraciones a
profesores e investigadores de gran prestigio. Estaba presente,
además, Roberto Montesinos, jefe del departamento de Educación del
Comité Central. |