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Centro de Ingeniería Genética y
Biotecnología
Microgramos cargados de ciencia
JOEL MAYOR LORÁN
Joel@granma.cip.cu
La ciencia no es magia, pero resulta increíble cuánto talento
cabe en un pequeño bulbo de 75 microgramos del fármaco conocido como
Heberprot-P. El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)
logra ese prodigio continuamente: ahora, una nueva avanzada de
productos los llena de optimismo.
Estas
poderosas máquinas realizan complejas simulaciones. También la
computación constituye un elemento crucial en todo el proceso.
Perteneciente al Polo Científico del Oeste de la capital, la
prestigiosa institución no cesa de investigar, de atender a las
necesidades de la medicina y la agricultura cubanas, de ganar
mercados e incrementar los ingresos en beneficio del desarrollo
propio y de la economía del país.
PRIMERO LA VIDA
Cuba no es la única que dispone de una vacuna contra la hepatitis
B, pero el diseño de sociedad socialista, la integración entre los
centros científicos, el Ministerio de Salud Pública y diversos
factores, propician que nuestros resultados sean superiores a los de
muchas naciones, expresa Yassel Ramos, dirigente de la UJC en el
CIGB.
Jóvenes
científicos contribuyen al logro de diversos proyectos que,
progresivamente, salen al mercado.
Uno de los éxitos del programa de inmunización cubano radica en
la reducción de la incidencia de hepatitis B aguda. No ha habido un
solo caso en niños menores de cinco años de edad desde el 2000;
mientras, en el total de la población, de 2 000 reportados
anualmente disminuyeron a 15 en el 2008, asegura el doctor Sergio
Pérez.
El talento y la dedicación persisten en conquistar la vida y
mejorar su calidad, en convertir los triunfos anteriormente
mencionados en algo cotidiano.
Los autores de la vacuna pentavalente evitaron no solo el gasto
en envases, combustible y visitas de los inmunizadores, sino también
cuatro inyecciones a un niño.
Diseñada para prevenir con una sola aplicación enfermedades como
la difteria, tosferina, tétanos, hepatitis B y las provocadas por el
haemophilus influenzae, está recomendada por la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y goza de notable acogida en Venezuela, Argentina,
Uruguay, República Dominicana, Angola y otros pueblos del mundo.
Entretanto, los científicos que concibieron el Heberprot-P
salvaron a miles de personas de perder un pie a causa de las úlceras
producidas por diabetes. Gracias a este novedoso medicamento, no fue
necesario amputar en un 75% de los casos.
Y es que no existe otro similar en todo el planeta. Rusia y
Ecuador se aprestan a registrarlo; Venezuela, Argentina, República
Dominicana, Uruguay y Argelia, ya lo hicieron, revela Pérez.
FUNDADO OPTIMISMO
De acuerdo con el Máster en Ciencias Jorge Valdés, subdirector de
Desarrollo Tecnológico, el registro de un fármaco señala el final de
un largo proceso, iniciado cuando se genera la idea a partir de una
molécula con determinadas propiedades.
En medio de este procedimiento se suceden las etapas de
desarrollo tecnológico y farmacéutico, así como las de estudios
preclínicos (en animales) y clínicos; estos últimos, también durante
diferentes fases, prueban la seguridad del producto, determinan la
dosis precisa y demuestran su eficacia. Por supuesto, ha de tenerse
en cuenta la factibilidad de realizarlo comercialmente, afirma
Valdés.
Que una gran cantidad de ideas y moléculas candidatas queden en
el camino no los desalienta, pues otras sí satisfacen las
expectativas: ahora poseen varios productos-proyecto (ya en fase dos
y de registro) realmente muy promisorios.
"El Interferón Peguilado, para el tratamiento de la hepatitis C,
alcanza mayor tiempo de vida en sangre que la versión precedente (de
poco más de un día a una semana), con lo cual requiere menor
cantidad de dosis y, por tanto, reduce los efectos adversos. Además,
lo supera en efectividad", asegura Valdés y agrega:
"Este año obtuvimos los primeros lotes industriales con tal de
introducirlo en el sistema de salud cubano, nuestro objetivo
principal.
Por si no bastara, la entidad capitalina recurre a una de las
tendencias de la biotecnología moderna: emplear moléculas en formas
farmacéuticas distintas. Así acudieron a un trombolítico como la
estreptoquinasa para el tratamiento de la hemorroide.
El producto-proyecto nombrado Proctoquinasa arribó a la fase tres
de estudios clínicos. Los expertos confían en que la estreptoquinasa,
usada anteriormente en forma inyectable contra el infarto agudo del
miocardio, ahora como supositorio disuelva los coágulos de sangre
formados en los márgenes del ano o en el tracto rectal, y de ese
modo reducir el tiempo de la crisis hemorroidal y evitar la
intervención quirúrgica.
Este es un nuevo concepto terapéutico, de efectividad superior,
en contraste con otros fármacos en el mercado internacional cuyo
propósito consiste apenas en aliviar el dolor y la inflamación,
explica el doctor Sergio Pérez, gerente regional de Ventas en Asia,
de la Empresa Comercializadora de Productos Biotecnológicos y
Farmacéuticos Heber Biotec S.A.
MIL IDEAS
La cartera incluye interferón
en gel para el tratamiento de
lesiones causadas por el virus del papiloma humano en el cuello del
útero. Y no se limita a la esfera médica sino también a la
agroindustrial, a fin de obtener variedades genéticamente
modificadas, de mayores rendimientos y resistentes a plagas,
enfermedades, herbicidas, e incluso, sequía y salinidad.
Desde
luego, constituye una labor conjunta entre el CIGB, el
Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova, la Unión
Agropecuaria Militar, el Ministerio de la Agricultura y otros.
Ya
está en estudio de campo, próxima a su posible registro, una
vacuna contra la peste porcina clásica, principal enemiga de los
cerdos. Al parecer, será capaz de proteger casi la totalidad del
ganado.
En
el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología parten de
satisfacer las necesidades del país, se actualizan sobre cuanto
ocurre en su campo en el mundo, revisan las publicaciones
especializadas y, entonces, nacen ideas que discuten en colectivo.
Las suyas no son investigaciones de genios aislados sino la obra
admirable de muchas mentes maravillosas. |