Manos sobre rieles

Operarios ferroviarios y soldados del EJT asumen las reparaciones de la vía férrea

Lourdes Pérez Navarro
lourdes.p@granma.cip.cu

No importa la altura. Con la destreza de saber dónde van sus pies luego de tanto trabajar en los caminos de hierro, calzaban el riel con grueso madero y, mandarria y palanca en mano, levantaban la deteriorada traviesa. Luego la sustituían por una nueva. Les alentaba el firme propósito de rehabilitar la carrilera dos de la cama de la vía de Los Elevados, la que da acceso a la capitalina Estación Central ferroviaria.

Foto: Ismael BatistaLos soldados del Ejército Juvenil del Trabajo son un fuerte apoyo en la rehabilitación de las vías férreas, ante la escasez de personal para asumir tales labores.

Al frente de una brigada de Vías y Puentes de La Habana, perteneciente a la Empresa de Vías, Obras y Construcciones Ferroviarias (VOC), José Ángel Reyes Guilarte dedica unos minutos a Granma: "Estamos ejecutando una reparación capital de la carrilera dos, con el objetivo de mejorar la circulación y velocidad de los trenes por esta vía, que encontramos en estado deplorable, sin prestar servicios desde hace cuatro años; y trabajamos también en la estructura metálica, esencialmente los pasillos ¿La altura?¼ Bueno, es otro reto; pero hay que echar p’alante y acabar de poner a funcionar la línea".

La anterior reparación de Los Elevados, de vital importancia para las operaciones de los trenes de pasajeros que llegan o parten de la Estación Central, data de cinco años atrás; entonces se realizaron trabajos en la estructura del puente.

Abriendo caminos

Al pie de Los Elevados está el crucero Penichet, que enlaza la ciudad con la zona del puerto de La Habana. También allí los reparadores de vías hacían lo suyo, empeñados en restablecer los parámetros técnicos del terreno y garantizar seguridad a los equipos automotores y ferroviarios que transitan por el lugar.

Foto: Ismael BatistaConcluidos los trabajos, volverá a prestar servicios la carrilera dos de Los Elevados de acceso a la Estación Central, tras cuatro años de inhabilitada por deterioro.

El grado de deterioro de este paso a nivel era propicio para la ocurrencia de accidentes. Se impuso un cierre total por varios días, mientras acometían una reconstrucción capital que incluyó la demolición del hormigón y la fundición de uno nuevo, así como la ubicación de traviesas, fijadores y rieles.

Junto a experimentados operarios del VOC, "doblando el lomo" en el terreno y sudando bajo el tenue sol de enero, encontramos a soldados del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT).

Para el sargento Eduardo Camejo, de Matanzas; el cabo Carmelo Ezequiel, de Ciudad de La Habana; su comprovinciano Juan Miguel Valera; y el villaclareño Erick Espinosa, este es un trabajo muy útil. Saben que cargando traviesas, picando raíles, limpiando las fajas de líneas "a machete y pico, o como sea", ayudan a revitalizar la vía férrea.

"Llevo un año aquí y, menos subir a un puente, he hecho de todo. Y si me dan la oportunidad, cuando termine el servicio militar me quedo en el Ferrocarril", dice con determinación el cabo Carmelo.

Los operarios Miguel Molina y Raymundo Carvajal, con más de 20 años entregados a la actividad ferroviaria, los miran, escuchan y sonríen. "A estos muchachos vale la pena enseñarles", aseguran.

Sumar fuerzas al Ferrocarril

Ubicados en la Estación de Cristina, suman 40 los soldados del Ejército Juvenil del Trabajo que laboran en la reparación de las vías férreas del área del Nudo de La Habana.

Foto: Ismael BatistaEn las labores de reparación del crucero Penichet, fue utilizada una moderna máquina multipropósito KGT-V, que humaniza el trabajo del ferroviario.

Según informó Rolando Navarro Hernández, director general de la Unión de Ferrocarriles de Cuba, la decisión del país es integrar este año a la actividad ferroviaria a 2 000 soldados del EJT. "Hoy tenemos 300 y en el primer semestre vamos a tener 700; para diciembre estarán incorporados 1 300 más, esencialmente dedicados a la reparación de vías, porque para el 2012 esperamos rescatar la vitalidad de la línea férrea".

Es un tema que se retoma. A principios de la década del 70 del pasado siglo, estas fuerzas participaron en la reconstrucción del Ferrocarril. Algunos de ellos pasaron luego a trabajar en la Empresa de Vías, Obras y Construcciones Ferroviarias, incluso como jefes de distrito y de departamentos de vía. En los tiempos que corren, el aporte de la juventud a la actividad del Ferrocarril vuelve a ser tarea de prioridad.

Navarro apuntó que también incorporarán a tales faenas a un grupo de reclusos integrantes de la Tarea Confianza. Además, dijo, a la chapea y limpieza de la línea férrea se están sumando las organizaciones políticas y de masas de todos los territorios.

Es una labor necesaria, subrayó, debido a los muchos años sin brindar atención adecuada a las fajas de vía. Hoy las encontramos invadidas por hierbas y abundantes desechos sólidos que los pobladores y centros laborales cercanos botan en sus márgenes. Donde la comunidad brinda su aporte en las tareas de higienización, se ven resultados. En esto se destacan las provincias de Pinar del Río, Guantánamo, Ciudad de La Habana y La Habana.

Después del Nudo, la Línea Central

El actual proceso de rehabilitación de la vía férrea — que se extenderá hasta el 2012— comenzó el pasado mes de octubre por el Nudo de La Habana, zona de gran importancia económica, pues por ahí transita más del 60% de las operaciones del Ferrocarril con destino a todo el país, rememoró Alfredo Paredes Sánchez, subdirector de Producción de VOC.

Se ejecutan reparaciones en sus patios; entre ellos, en el de Bustamante, Regla, Martí, Ciénaga y en Los Elevados, las que deben concluir a finales de enero, apuntó.

Finalizada esta etapa —anunció— las proyecciones para el 2010 deberán centrarse en dos tramos pertenecientes a la Línea Central: Habana-Santa Clara (el que más deficiencias técnicas presenta), y en el de la zona de Palo Seco, en Camagüey.

En su opinión, el programa "es un reto para los trabajadores de nuestra empresa, pero lo principal es que más del 80% de los recursos se encuentran en Cuba, incluida la piedra para la conclusión del balastro, que es fundamental en estas reparaciones. El árido quedará garantizado con las inversiones que se ejecutan en la cantera de Guáimaro, la cual se prevé entre en fase de producción durante el segundo semestre del año en curso".

A esto se suma la entrada al país de un grupo de máquinas con tecnología de punta, de alta productividad, que humanizarán el trabajo e impulsarán la rehabilitación, subrayó Paredes.

Quizás, cuando estas líneas se publiquen, los trenes rueden ya por la carrilera dos de Los Elevados, y los vehículos transiten por el crucero de Penichet, a juzgar por la intensidad con que ferroviarios y soldados del EJT acometían las obras. Los mismos que hoy, con toda seguridad, asumen la rehabilitación de otros tramos de vía, con sus manos sobre los rieles.

 

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