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Artículos de aluminio
Hagamos aquí, para no comprar allá
YUDY CASTRO MORALES
Quizás Héctor Cruz no conozca en detalles la historia de los
amantes a quienes dio vida Shakespeare, pero ni aun así podría
dudarse de sus conocimientos sobre Romeo y Julieta, única marca de
tubos rígidos de aluminio que la empresa Elio Llerena ha logrado
desarrollar.
La
producción de cántaras de 40 litros para la leche es una de las
líneas principales de la fábrica.
Aunque la industria incursiona, desde la década del ochenta, en
la fabricación de estos envases para tabacos con destino a la
exportación, han sido las compras en Alemania, Italia y España, las
encargadas de satisfacer hasta ahora la demanda.
Pese a estar aprobado al menos un tipo de estuche, los problemas
de calidad, el desaprovechamiento de las capacidades instaladas y
las limitaciones tecnológicas han impedido extender la producción.
Aún en el 2009 la entrega fue irrisoria: 131 000 envases.
Pero este año, sin recurrir a pronósticos triunfalistas, las
buenas nuevas pudieran llegar, según criterios de Héctor Cruz,
director técnico de la fábrica. Tal augurio lo sustenta el montaje
de una moderna maquinaria, la cual propiciará un salto cualitativo
en cuanto a calidad y productividad.
Dar
respuesta a la demanda nacional de tubos rígidos de aluminio deviene
prioridad para la empresa Elio Llerena.
El equipamiento anterior— explica Cruz— nunca esmaltó, pues en el
momento de su compra los tubos eran cepillados, no requerían pintura
y se litografiaban solo a dos colores. En cambio, la nueva
tecnología permitirá fabricar estuches roscados de 19,80 milímetros
de diámetro, así como esmaltar y litografiar hasta seis tonos.
Sobre la base de estas posibilidades, Tabacuba solicitó la compra
para abril próximo de ocho millones de tubos, distribuidos en siete
surtidos diferentes. La cifra, como señala Yuri Perdomo, director de
la entidad, reporta un ahorro de 480 000 dólares, aunque solo cubre
el 70% de la necesidad nacional.
El
déficit de torneros de repujado es un problema que gravita sobre el
desarrollo eficiente de la industria.
Estos números muestran cuánto falta por hacer en una línea que
todavía no ha logrado consolidarse. Dar respuesta a la demanda total
deviene prioridad para la industria, precisada a alcanzar el máximo
rendimiento con elevados índices de calidad.
Mientras no se sustituya con eficiencia todas las importaciones
de tubos rígidos de aluminio, quedará en entredicho la rentabilidad
de una inversión que ya roza los tres millones de dólares y, por
supuesto, la responsabilidad que con ella tiene la empresa.
DE MENOS A MÁS
Bolinaga. Así se llamó la fábrica antes de 1959. Después del
triunfo de la Revolución adquirió el nombre de Empresa de Artículos
de Aluminio y otros Metales Elio Llerena, y comenzó a ampliar poco a
poco los surtidos.
Hoy, si bien esta entidad no ha estabilizado la fabricación de
estuches para tabacos, en el resto de los renglones sus resultados
son muy diferentes. Los incrementos en la confección de cántaras,
cubos para ordeño, ollas, jarros, cacerolas, sartenes y juegos de
cubiertos respaldan el desempeño de la industria que, solo en el
2009, le ahorró al país más de un millón de dólares.
Sobre las cántaras para la leche, por ejemplo, el plan de 30 400
recipientes previsto para este año duplica la entrega anterior, y de
cumplimentarse —asunto que los obreros dan como un hecho—, los
aportes serían considerables, pues cada uno de estos envases tiene
un valor de 69 dólares en el mercado internacional, en tanto su
fabricación aquí precisa solo de la mitad.
Sin embargo, estos cálculos— alerta Yuri Perdomo— no pueden
confundirnos. "Todavía hay que ganar en organización y exigencia.
Toca a la fábrica de-sarrollar nuevos productos porque aún se
importan muchos artículos que podríamos hacer".
Falta interiorizar— agrega el directivo— que los estudios de
venta y la búsqueda de alternativas ante el envejecimiento
tecnológico competen a la empresa. Y señala como mayor reto, el
rescate de antiguas producciones de acero inoxidable para conquistar
otros mercados y obtener mejores posicionamientos.
HISTORIAS REPETIDAS
Lamentablemente, no es un hecho aislado la subutilización de las
capacidades fabriles. Pese a los aumentos en los planes, la empresa
Elio Llerena trabaja, a juicio de su director técnico, al 70% de lo
que pudiera hacer.
Héctor Cruz atribuye las causas del desaprovechamiento a la
disponibilidad de materias primas y a que siempre laboran contra
pedido. Pero más allá de estos factores, resulta inexplicable la
carencia —similar a otros lugares— de un examen detallado de todas
sus potencialidades. Y más que atacar la situación en particular,
vale erradicar el fenómeno.
En medio del reordenamiento económico que vive el país, donde
prevalece la necesidad de delimitar cada vez más las funciones
estatales de las empresariales, cobra singular importancia la
obligación individual de las entidades con el análisis y la solución
de sus problemas.
Si la fábrica no evalúa de modo exhaustivo cuánto puede hacer y
hasta dónde es capaz de ampliar su perfil, entonces sobrevienen la
improvisación, la mala planificación y el derroche.
También debe fortalecerse el control y la fiscalización de estos
procedimientos, de otro modo, los organismos continuarán trabajando
a ciegas, mediante los reprochables tanteos, sin reparar en
perjuicios que menoscaban la economía.
Otra de las dificultades que gravita sobre el desarrollo
eficiente es el déficit de técnicos calificados. No abundan los
soldadores de argón, los torneros de repujado¼ Por fortuna muchos de
los obreros que laboran en la empresa se han formado allí;
experiencia que debe servir de estímulo para rescatar estos oficios. |