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Mercado Flor de Azahar
Grandes cosas con personas grandes
Eugenio
Pérez Almarales
Reconocido nacionalmente por la excelencia de su servicio y por
la manera de gestionar los productos, el mercado especial
agropecuario Flor de Azahar, de Bayamo, trajo una nueva fragancia a
los establecimientos para la venta de productos agrícolas, y tras
ocho años de labor, sigue en la vanguardia del país.
Oferta
variada y ambiente agradable en el Flor de Azahar.
Abrió sus puertas el 22 de marzo del 2002, recaudaba al principio
unos 50 000 pesos al mes y hoy logra tres veces esa cantidad, con
precios similares, explica Rafael Mojena Cedeño, administrador de la
unidad integrada por 14 trabajadores.
"Los productos, escogidos para garantizar su alta calidad,
proceden de la agricultura urbana, de productores independientes que
traen sus cultivos y de la cooperativa de Altos de Mompié, en la
Sierra Maestra", añade.
Entre las razones del éxito destaca que poseen un camión y dos
motocicletas de carga, y una cuenta bancaria propia, por tanto, no
hay intermediarios entre el mercado y los agricultores, lo cual
agiliza la gestión, además de pagar a los empleados estimulación
salarial por los resultados de las ventas.
"No tenemos ninguna cuenta por pagar y, si le decimos al
campesino que recogeremos sus producciones tal día y a tal hora, es
seguro que cumplimos", enfatiza Mojena.
Cítricos, frutas, viandas, condimentos frescos... todo en moneda
nacional e impecablemente limpio, y entre tres y cinco tipos de
jugos naturales, algunos muy conocidos, como los de naranja,
tamarindo, tomate... y otros menos comunes, como el de melón de
miel, servidos entre sonrisas, son ofertas habituales del mercado.
De la
Sierra intrincada al centro de Bayamo
Para llegar a Altos de Mompié,
zona principalmente cafetalera, a
unos 40 kilómetros de Bartolomé Masó, más allá de Minas de Frío y a
1 200 metros sobre el nivel del mar, es preciso hacerlo en un medio
capaz de trepar pronunciadas cuestas, hasta el firme del más alto
macizo montañoso de Cuba, sitio de fresca temperatura y paisaje
impactante.
Luciano
Pérez Carralero, presidente de la Cooperativa de
Producción Agropecuaria Campamento de Mompié, radicada en este
paraje, dice que su organización tiene solo siete asociados y
alrededor de cuatro caballerías.
Con
este mínimo de recursos, desde hace cinco años recogen en un
camión Super Kamaz producciones secundarias destinadas al mercado,
como bejuco indio y yuca china, para hacer pru; plátanos fruta y
vianda, guanábana, lima, malanga, chayote, zapote, caimito,
níspero... "Nos pagan bien. Hay garantía en la recogida. Es un
programa serio", resume.
Contar
con productos de calidad de forma regular, como los
recibidos desde esta CPA, no era garantía obligada para que todo
marchara bien. De hecho, algunos dudaron de que el mercado Flor de
Azahar sobreviviera con las condiciones iniciales de servicio. El
éxito radicó en la consolidación de un colectivo que empezó a ver
como suyo el establecimiento, demostrando que no se pueden lograr
grandes cosas y que perduren, sin grandes personas. |