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Estocada a las importaciones
Ortelio González Martínez
En el 2004, 21 entidades cubanas importaban papas prefritas de
diferentes procedencias, especialmente de Holanda, España y Francia
para satisfacer la demanda nacional en todos los polos turísticos y
las tiendas recaudadoras de divisas.
Las
papas prefritas son agradables al paladar.
Hoy en la Empresa Industrial
del Cítrico de Ceballos, ubicada en
Ciego de Ávila, se ha puesto en marcha la única fábrica de papas
prefritas del país, y que contribuye a disminuir considerablemente
las importaciones de ese alimento que según directivos del sector,
podrá responder a toda la demanda nacional.
La
fábrica avileña, tiene un plan de procesamiento ascendente a 5
000 toneladas de papas para la actual campaña, suficiente para
obtener las más de 2 000 prefritas, que según los entendidos
posibilita además, ventas que se realizan a la población en moneda
nacional en diferentes puntos estatales.
Domingo
Escalante Pérez, director de la empresa antes mencionada,
precisó que al iniciarse las compras de este producto, Cuba
importaba de Holanda importantes cantidades y, de acuerdo con el
precio de aquellos momentos en el mercado internacional, debió
erogar casi un millón de dólares. Sin embargo, desde hace unos tres
años, esa cifra se redujo a cero.
LA AGRICULTURA Y LA INDUSTRIA RESPONDEN
Si bien en los inicios las entidades agrícolas no cumplían con la
exigencia en la obtención de la materia prima fresca, ni con las
características exigidas por el proceso industrial (materia seca,
azúcares reductores y el tamaño adecuado), el esfuerzo en el sector
agrícola hoy permite abastecimientos con excelente calidad.
En
la línea predominan las manos femeninas.
Lo novedoso es que los
garantizan las empresas avileñas de
cultivos varios La Cuba, Juventud Heroica, Arnaldo Ramírez y El
Mambí, razón por la cual no es necesario traer el tubérculo de otras
provincias. A ello se agrega la creación de la infraestructura
óptima para la transportación del campo a la industria, incluso, con
el alistamiento de un frigorífico especializado para guardar el
producto.
Escalante
argumenta que desde el 2006 los productores lograron el
adecuado manejo de la tecnología del cultivo de la papa Santana, que
por sus características es la única variedad que actualmente
procesan.
Lo
corrobora Carlos Blanco Sánchez, director de La Cuba,
emblemática en el país por el volumen y calidad de sus producciones:
"La actual cosecha la catalogamos de buena y cumpliremos con las
entregas a la planta porque no podemos darnos el lujo de volver a
traer la materia prima de otros países, sobre todo si podemos
obtenerla en nuestras tierras".
En
la sustitución de importaciones también participan varias
cooperativas de producción agropecuaria, como la Revolución de
Octubre, la 26 de Julio y la Paquito González, todas con aval
suficiente para garantizar la calidad del tubérculo.
Según
los especialistas, la papa prefrita producida por la planta
de Ceballos es de similar calidad a la que se importaba, y tiene,
además, menor costo de producción.
Para
Arelys Figueredo Mesa, una de las obreras, quien es, además,
secretaria general del sindicato, la receta del buen hacer está en
la preocupación y constancia. "Aquí cada quien tiene bien definido
lo que debe hacer, con disciplina, pues la mayoría llevamos varios
años en la fábrica".
Carlos
Gil Valdés, jefe de la planta, afirma que procesan unas 30
toneladas diarias como promedio, a lo cual se agrega la producción
de puré, que desde hace un tiempo también comercializan en moneda
nacional.
Compuesto
por medio centenar de trabajadores, este colectivo
avanza por la senda de la sustitución de importaciones. Poco a poco
se las ingenia para siempre aportar más y aunque sus resultados
apenas corresponden a un pequeño sector económico, la estrategia es
válida para contribuir al esfuerzo de cada vez depender menos de
afuera. |