En busca de soluciones nacionales

Rescatar la producción de equipos de acero inoxidable deviene prioridad para la Empresa Mecánica Enrique Varona, inmersa en un amplio programa de sustitución de importaciones

YUDY CASTRO MORALES

A Eladio Romero no le gusta contar historias, pero si lo hiciera, la empresa Enrique Varona tendría un auténtico cronista. Él vivió los tiempos de esplendor de la fábrica, vio languidecer la producción en el 2006 y hoy asiste a un amplio proceso de reanimación.

Foto: Ismael BatistaLos tanques refrigerados para leche constituyen una de las producciones más importantes de la fábrica Enrique Varona.

Este tecnólogo recuerda cada equipo desarrollado por la empresa en sus más de 30 años de creada, y lamenta que muchas capacidades fabriles hayan cedido ante las importaciones, esas que ahora es preciso sustituir.

Eladio también conoce de la subutilización de algunas potencialidades y de los estragos del periodo especial en la infraestructura de la industria, factores que provocaron el declive total de la producción.

En la actualidad, los resonadores para las bazookas de fumigación se importan de Alemania, realidad que intentan transformar.

Pero al igual que el resto del colectivo, este hombre se empeña en la búsqueda de soluciones nacionales ajustadas a los recursos disponibles, aptas para brindar las prestaciones requeridas.

LA HISTORIA DE LAS CUBAS Y MÁS...

Con la fabricación de equipamiento hospitalario, la empresa Varona reactivó su quehacer a finales del 2007. A esto se sumó el trabajo con la Unión Eléctrica en la construcción de tanques y chimeneas para los grupos electrógenos.

Según los técnicos, los módulos castra-colmenas cubanos tienen buena durabilidad.

Ante la carencia de un plan que guiase la sustitución de importaciones, los trabajadores apelaron a iniciativas propias para rescatar un conjunto de productos otrora confeccionados por la fábrica. Según Jorge Pérez, su director, todavía operan así.

Aunque esta práctica muestra la entereza del colectivo, influye en el desaprovechamiento de las capacidades instaladas pues no existe un estudio exhaustivo de todas las potencialidades de la industria. Además, las inventivas podrían provocar el gasto de recursos si el resultado final no satisface los intereses del cliente.

Entre los equipos incluidos en los proyectos figuran los tanques refrigerados para la leche, con volúmenes de 500 y mil litros. Conocidos popularmente como cubas, estos constituyen una de las líneas de producción más importantes, pues un país que todavía debe importar 35 000 toneladas de leche en polvo no puede desperdiciar ni un solo litro de los generados en el campo, y mucho menos por cuestiones de envase.

Tal como explicó Julio Dager, director de Operaciones, entre el 2008 y el 2009, la fábrica proporcionó 150 cubas a la Agricultura, para el 2010 se prevé la fabricación de 115 y la reparación de otras 185.

Por cada uno de estos recipientes, el país ahorra 1 500 dólares, cifra que según Dager pudiera mejorarse si la empresa logra desarrollar la tapa y el fondo, en lugar de importar tales aditamentos.

"Algo similar ocurre con las ganancias obtenidas en la producción de módulos castra-colmenas, las cuales serán superadas en la medida en que se adquiera mayor experiencia", añade.

No obstante, la Apicultura presenta una demanda de 2 000 módulos, y ya está prevista la entrega este año de los primeros 500, con una ganancia de 400 000 dólares.

La fábrica Inoxidables Varona también tiene convenios con la industria farmacéutica que incluyen la construcción de tanques y envases especializados para elaborar pastas médicas. Además, trabaja de conjunto con la Empresa Aguas de La Habana en la confección de conductos.

Existen otros equipos en desarrollo como las marmitas de vapor (calderas de cocina), los resonadores para las bazookas de fumigación y una beneficiadora de papas, cuyo costo de importación asciende a 176 000 euros.

DE SAO PAULO A SAN MIGUEL

Pero no todos los vientos soplan a favor, y a la tarea de sustituir importaciones le queda superar algunas barreras. La primera es la mentalidad de los inversionistas, asegura Dager.

"A la hora de negociar nos hemos encontrado con dos tipos de clientes: los preocupados por laborar juntos para encontrar soluciones racionales y los que no escatiman argumentos para convencernos de que importar es la mejor opción. Estos últimos, lamentablemente, abundan".

Teobaldo Cruz, especialista de Ingeniería y Desarrollo, señala que por factores de esta índole no ha podido utilizarse al máximo una tecnología destinada a recuperar grandes volúmenes de almacenamiento en tanques de combustible.

"Unido a las ventajas medioambientales, este método permite disminuir los costos de operación y rescatar entre el 70 y 80% de los hidrocarburos depositados como sedimentos, pero los empresarios no han tomado conciencia del potencial ahorro", agrega.

Más allá de estos límites de orden externo, persisten otras deficiencias sobre las cuales debe incidir el trabajo de la fábrica. Jorge Pérez atribuye a los atrasos en la entrega de suministros (solo BK IMPORT abastece en tiempo), el incumplimiento en los plazos de ejecución.

También influyen negativamente el déficit de personal capacitado y la manera de mantener funcionando los equipos, pues muchas maquinarias acumulan tres décadas de explotación.

Sortear cada valla de esta carrera de obstáculos deviene prioridad para suplir las compras en el mercado internacional. Esa es la meta de la Enrique Varona.

 

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