Reciclaje de tóners

El precio de tirar a la basura

RONALD SUÁREZ RIVAS

Aunque surgió con la intención de ahorrar divisas y evitar importaciones, la remanufacturación de tóners para impresoras, una actividad emprendida hace casi un año por la Empresa de Componentes Electrónicos, de Pinar del Río, permanece empañada por la necesidad de traer de Europa los cartuchos vacíos.

Foto: RONALD SUÁREZ RIVASEn el país existe un alto potencial de tóners vacíos que de recogerse, reducirían notablemente los costos.

Desde el principio, los especialistas lo habían alertado y hoy, cuando la producción supera las 40 000 unidades, es una realidad que si esos aditamentos regresaran a la industria, el beneficio económico para el país sería notable.

Sin embargo, la falta de un mecanismo para lograrlo, obliga a adquirirlos en Italia, donde sí se lleva a cabo su recogida.

La medida, además de reducir la contaminación del medio ambiente, representa un negocio redondo para quienes apuestan por el reciclaje de un objeto que acá, por lo general, se lanza a la basura: El costo de cada cartucho vacío en el mercado oscila entre tres y nueve euros.

“Para garantizar esta producción, hoy se importan los cartuchos vacíos de Europa”, lamenta Florentino.

"Hace alrededor de dos años, antes del montaje de la planta, empezamos los esfuerzos para organizar la recogida", asegura Florentino Marrero, quien dirige la unidad de remanufacturación en la industria pinareña.

"Primero se pensó en las empresas de materias primas, pero la idea no fructificó.

"Después se acordó que lo asumiera Copextel, una entidad con representación en todos los municipios y relaciones de trabajo con los centros donde se emplean medios informáticos.

“La planta precisa de un mecanismo que asegure el retorno en buenas condiciones del cartucho”, afirma Rubén.

"Ya efectuamos la capacitación de las personas encargadas de emprender la tarea en Pinar del Río y las dos Habana, y estamos a la espera de hacerlo con las del resto del país. No obstante, hasta ahora ello no ha dado resultado".

Por cuenta propia

Ante esa realidad, Componentes Electrónicos ha establecido convenios con diferentes entidades para que devuelvan sus cartuchos vacíos, a cambio de la posibilidad de adquirir nuevas unidades al precio de salida de la empresa, mucho más atractivo (cerca de la mitad) que el establecido por las comercializadoras.

"Hoy tenemos más de 100 contratos", precisa Alberto Falcón, director general del centro.

Aun así, la cantidad recuperada por esa vía es hasta ahora muy baja, apenas 1 500 cartuchos entre enero y junio, cuando la demanda mensual serían unos 5 500.

Pero el impacto que pudiera arrojar esta actividad, obliga a seguir insistiendo. "El país necesita los tóners y la forma más barata y ecológica de lograrlo es a través de la remanufacturación", asegura Falcón.

Cifras para pensarlo

"Contrario a lo que pudiera pensarse, esta es una práctica originada en naciones desarrolladas para enfrentar un problema ambiental", explica Rubén Sánchez, el especialista principal.

"Cada cartucho reciclado evita que 1,5 kilogramos de desechos sólidos (cuya descomposición demoraría entre 400 y 1 000 años) vayan a parar a la basura".

En términos financieros los resultados también son positivos.

"El costo de un tóner remanufacturado en nuestra planta es inferior en un 50% al de uno original".

Los números, sin embargo, pudieran ser aún más favorables de organizarse la recogida de los cartuchos vacíos.

Por ejemplo, si los 40 000 que ha utilizado la planta desde septiembre del año pasado se hubieran acopiado en las entidades cubanas en lugar de adquirirse en Italia, el país se habría ahorrado alrededor de 270 000 euros. Ello sin tener en cuenta que cada cartucho admite por lo menos cinco recargas.

No solo dinero

A pesar de que a simple vista las ventajas económicas aparecen como su principal virtud, los especialistas resaltan, además, la calidad.

"El proceso consiste en desarmar totalmente el cartucho para revisar el estado de los componentes, y si hay alguno dañado, sustituirlo", describe Rubén.

"Después de rellenado, se somete a un riguroso control a fin de detectar a tiempo cualquier irregularidad.

"Para garantizar el trabajo de nuestros clientes, la impresión debe ser perfecta".

En correspondencia con tales esfuerzos, los artículos poseen una alta demanda, asevera el director de la empresa.

"Incluso, la firma extranjera que realizó la transferencia de la tecnología, nos ha propuesto iniciar la exportación", añade.

De concretarse, ello compensaría en alguna medida la paradoja de adquirir en el exterior los cartuchos vacíos que según los entendidos existen de sobra en las entidades cubanas. No obstante, nada asegura que luego no habrá que aguardar por su regreso de Europa para poder continuar la producción.
 

Para facilitar la recuperación de los cartuchos vacíos, se recomienda colocarlos en la bolsa de nylon donde vinieron y de ser posible introducirlos en la caja de cartón original, a fin de protegerlos de la luz.

En la actualidad, en la planta pinareña se remanufacturan los modelos Q2612A, Q2613A y el C7115A, compatibles con 23 tipos de impresoras de las marcas HP y Canon.

Antes de que finalice el año se incorporarán los modelos CB435A, Q5949A y Q7553A.

 

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