Una de las últimas creaciones las aportó Ángel Luis Leira
Ramírez, técnico en construcción, montaje y termoenergía con más de
30 años como anirista.
Leira Ramírez diseñó, construyó e instaló en la sala de oncología
de la principal instalación médica de esta provincia, un armario (o
caja) de flujo laminar encargado de la extracción de los gases
tóxicos emanados de los citostáticos utilizados en el tratamiento a
los pacientes enfermos de cáncer.
Nuestra sala carecía de ese equipo de reconocida importancia en
la protección de la salud de pacientes y trabajadores. De ahí lo
mucho que le agradecemos al innovador, expresó la licenciada en
Enfermería Ziala Rodríguez Milanés, trabajadora de la mencionada
área.
"Hace unos meses un trabajador del hospital me comentó la
necesidad de disponer de ese equipo en la sala de oncología y de
inmediato me dediqué a buscar la solución. Hice el diseño del
aparato, luego lo construí y finalmente, con la ayuda de los
carpinteros Reynerio Lamorut Montoya y Ernesto Lahera Cardona, lo
monté. Eso fue en diciembre último y hasta el momento trabaja sin
problemas", reseña Ángel Luis, quien destacó el apoyo de la
administración del centro asistencial en la adquisición de los
materiales necesarios, como el laminado y el extractor de gases.
Este creador de 72 años de edad, contratado desde el 2007 por el
Agostinho Neto, es autor, además, de otros valiosos trabajos como el
diseño y construcción de equipos para la extracción de gases en los
laboratorios de toxicología y microbiología, en la sala de
hemodiálisis y el área de preparación de medicamentos de la farmacia
interna del hospital, según relata.
No es impensable entonces que Enrique Brooks Rouseaux,
representante de la Asociación Nacional de Innovadores y
Racionalizadores en el colectivo, lo considere uno de los creadores
punteros, entre los más de 200 afiliados a la organización en el
Agostinho Neto.
Cuenta Ángel Luis Leira que sus vínculos con el centro insignia
de la salud en Guantánamo datan de muchos años, cuando entre finales
de la década del setenta y principios del ochenta, como trabajador
del Ministerio de la Construcción, participó en la instalación del
sistema de climatización y refrigeración de la cocina-comedor y la
lavandería, en la central de esterilización y en otras áreas del
hospital.