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Instituto Finlay
Dosis de esperanza
Lisandra Andrés Cots,
estudiante de Periodismo
Convertir ideas en productos tangibles, de alta calidad, es la
labor principal de nuestros científicos. Su capacidad para responder
a los desafíos cada vez mayores que se les presentan, hace del
crecimiento de la biotecnología cubana una realidad alentadora.
Así lo han demostrado los profesionales del Instituto Finlay,
centro de investigación, desarrollo y producción de vacunas para uso
humano.
El
incremento de la producción de vacunas es un logro de la
biotecnología cubana.
Esta institución es reconocida por la creación de la única vacuna
antimeningocóccica BC disponible en el mundo, primer producto de
origen nacional en obtener la medalla de oro otorgada por la
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de Naciones Unidas,
en 1989.
Desde su fundación oficial en 1991, cuenta con una tecnología de
vanguardia y un potencial humano que trabaja arduamente en la
creación de fármacos para comercializar, tanto en el mercado interno
como en el internacional.
El doctor Jorge Menéndez Hernández, director de Gerencia Médica,
da testimonio de lo logrado allí por expertos cubanos durante casi
20 años.
"Producimos más de doce vacunas, incorporadas al Programa
Nacional de Inmunizaciones. Del total aplicadas a la población solo
tres son importadas, debido a que la cantidad necesaria anualmente
no justifica la creación de una industria. En estos momentos,
tenemos en desarrollo más de siete vacunas, que prevendrán
enfermedades como el neumococo y la meningitis AC."
Este complejo también proporciona ingredientes farmacéuticos
activos a otras sedes productoras, tanto nacionales como
internacionales. Para evaluar los resultados en las etapas de
investigación y desarrollo, el instituto Finlay cuenta con el Centro
de Control Estatal de los Medicamentos, perteneciente al Ministerio
de Salud Pública.
"Gracias al estricto trabajo realizado por dicha autoridad
reguladora, Cuba integra, junto con Brasil, el dúo de países del
área precalificados para la venta de medicamentos a través de la
Organización Mundial de la Salud."
uno de los mayores objetivos de nuestros científicos está en la
búsqueda de soluciones a enfermedades que inciden en otras
latitudes.
Según Jorge Menéndez, actualmente se trabaja en dos nuevas
variantes de la vacuna contra el cólera, con el fin de erradicar esa
epidemia en el continente africano.
A los trabajadores del Finlay no les preocupan las horas
dedicadas al cumplimiento del deber. Su entrega desinteresada a la
profesión convierte la jornada laboral en pequeñas dosis de
esperanza, aplicadas gratuitamente a la población cubana, y que cada
vez rescatan más vidas en numerosos países del mundo. |