A este mecánico de taller "A" se le confió la tarea de crear una
máquina conformadora de tejas de zinc acanaladas, a partir del
aprovechamiento de algunos componentes servibles de un vetusto
equipo destinado al mismo fin, deteriorado y en desuso, en áreas del
extinto Ministerio del Azúcar.
Apoyado por Teodoro Ortega Rodríguez, mecánico de reparaciones en
la propia empresa, Naranjo Mosqueda rescató los pedestales, los
soportes de esos componentes, el reductor de velocidades, la
catalina y la cadena. A esos mecanismos sumó otros fabricados por
ellos como rodillos seccionados, engranes, ruedas dentadas, base de
la máquina...
El resultado no se hizo esperar: la nueva máquina, más pequeña y
más operativa, es capaz de producir 480 tejas en ocho horas de
trabajo. Especialistas en control de la calidad de la Empresa de
Estructuras Metálicas Paco Cabrera (METUNAS), reconocieron que los
perfiles acanalados producidos por la entidad guantanamera cumplen
con los parámetros y especificaciones técnicas requeridas.
Para conformar la máquina hubo que diseñar y construir el 80 % de
los componentes, utilizando para ello materiales propios de la
empresa, explica el autor principal de la innovación, quien posee la
Condición 8 de Octubre en reconocimiento a su labor de más de dos
décadas como integrante de la Asociación Nacional de Innovadores y
Racionalizadores (ANIR).
Las manos laboriosas de José Naranjo Mosqueda han fabricado
troqueles, máquinas perforadoras de perfiles de aluminio y
dispositivos de maquinado de válvulas, entre otros artificios.