Apenas comenzaba diciembre de 1990 cuando el Centro de Bioactivos Químicos (CBQ), adscrito a Su nacimiento coincidía con las asfixias provocadas por tiempos muy difíciles. Algunos pensaron que aquel empeño tenía sus días contados, mas ese intelecto, acompañado de la siempre perseverancia, resistió los embates.
Así despidieron el 2011 con un marcado incremento productivo, al agregar una nueva gama basada en el desarrollo de los ingredientes farmacéuticos biofuncionales. Estos refuerzan componentes deficitarios o carenciales en el organismo humano, como vitaminas, proteínas, antioxidantes y otros elementos esenciales, encaminados a la prevención y tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles o degenerativas, y a mejorar la calidad de vida de la población. Ya se han entregado cuatro renglones al Instituto Nacional de Nutrición e Higiene de los Alimentos para ser registrados en Cuba. También
se utilizan en el campo de la cosmetología, por lo que la entidad
vendió a la firma Suchel-Camacho materias primas elaboradas en dos
laboratorios locales certificados, para su empleo en productos que
aparecen bajo la marca OKUMBA, como otra de las exclusividades del CBQ. Las sendas del éxito Muchos confiaron, aunque no pocos manifestaron escepticismo ante las primeras referencias del G-1, un principio activo a partir de la caña de azúcar, del que Cuba es líder gracias al aporte villaclareño. De este se originaron tres productos: el Vitrofural, un esterilizante químico de amplio espectro para la producción de vitroplantas, generalizado en 1999; el Dermofural, medicamento incluido en el cuadro básico de fármacos cubanos como crema dermatológica de uso humano, cuyas materias primas las utiliza el Laboratorio de Medicamentos Roberto Escudero, de la capital cubana; y el Furvinol, un ungüento oftálmico comercializado por LABIOFAM, registrado en 1993 y empleado en el tratamiento de enfermedades infecciosas en nueve tipos de animales. Uno de los tantos impactos del CBQ en el finalizado 2011 se debió al Vitrofural --único producto de su tipo existente en el mundo--, por el alto nivel de consumo nacional y la exportación, pues ha sido solicitado por 21 consorcios de Chile, México, Perú, Ecuador y Brasil.
La institución, apoyada en la línea investigativa y en la realización de 19 proyectos, obtuvo más de 341 mil 370 pesos en moneda convertible, a la vez que mantiene las prioridades hacia aquellos productos que marcaron el camino y resultan vitales en la historia, a partir del G-1.
El ingeniero Adalberto Quintana Fernández valora en el cromatógrafo la calidad de las materias primas y de los productos ya elaborados. El equipo está valorado en más de 35 mil euros, el más costoso de los existentes en el centro.
El CBQ ha traspasado las fronteras al consolidar sus vínculos
con universidades españolas, belgas, italianas y portuguesas, entre
otras; y a la vez, con instituciones hospitalarias del territorio y del
país para la aplicación del Dermo-fural en pacientes con ITS-SIDA, y en
el tratamiento del llamado pie diabético infestado, en el hospital
Arnaldo Milián Castro, de Villa Clara. Este último en espera de
respuesta por parte del Centro Control Calidad de Medicamentos (CECMED).
Entre
probetas, empeños, laboratorios, computadoras, microscopios, reactivos y
sueños transita el CBQ con su aval cargado de reconocimientos y
distinciones. Allí, el intelecto y la perseverancia están unidos bajo el
precepto de que quien quiera hacer, busca soluciones.
Esa es la premisa del CBQ que augura salud en 2012 para saltar obstáculos cuando abraza Desde el Departamento Biológico se realizan las investigaciones para probar la eficacia de los medicamentos. El máster en Ciencias Héctor Serrano Pérez inicia uno de los estudios en peces, moluscos, plantas, lombrices y otras especies, con el fin de determinar el grado de contaminación. |
||||||||||||||||||||
Programación y Diseño
2002-2006 © Periódico Vanguardia. Permitida la reproducción de los materiales, indicando la fuente. Actualizado usando QuipusNews.