Ante la adversidad, la ciencia aconseja

El doctor Sergio Rodríguez Morales, director del INIVIT, ofrece algunas recomendaciones que, en la etapa recuperativa, deben tener presentes los productores de viandas afectados por el huracán Sandy

FREDDY PÉREZ CABRERA

Consciente de la importancia de la rápida recuperación de la agricultura cubana de los cuantiosos daños producidos por el huracán Sandy, Granma dialogó con el director del Instituto Nacional de Investigaciones en Viandas Tropicales (INIVIT), Sergio Rodríguez Morales —reconocido especialista en temas agrícolas—, quien brinda algunas sugerencias a tener en cuenta por los productores de las provincias afectadas por el evento climatológico.

Foto del autorDoctor Sergio Rodríguez Morales.

—¿Qué hacer en las áreas que sufrieron mayor inundación?

—Lo primero es garantizar el drenaje y la rápida comercialización de los productos más afectados. Luego debe diseñarse una estrategia de siembras en correspondencia con la demanda y las existencias de áreas por cultivo.

En el caso del boniato, en tierras donde exista el peligro real de pudriciones, debe cosecharse de inmediato, y allí donde la incidencia del Tetuán sea baja y los suelos altos, tratar de alargar el ciclo de la cosecha.

—¿Cómo potenciar el cultivo de la malanga?

—Primero deben ser identificadas las áreas para el desarrollo de esta vianda en suelos no aptos para otros cultivos debido a su deficiente drenaje, tanto interno como superficial.

En el caso de la malanga de los géneros Xanthosoma y Colacasia, aplicar fertilizante de fórmula completa a razón de 0,4t/ha. En ese momento, para los clones del género Colocasia, puede mezclarse este con urea, a razón de 0,25 t/ha.

—Con relación al plátano que resultó el cultivo más dañado, ¿qué hacer?

—Una vez cosechados los racimos aptos para el consumo humano y animal, cortar las plantas partidas, volcadas o muy deterioradas, dejando solo aquellas que pueden ser productivas en un corto periodo de tiempo.

En cuanto a los residuos (pseudotallos, hojas, tallos y otros) ubicarlos en calles alternas y repicar, evitando cubrir el plantón. El ruedo debe quedar limpio para un mejor aprovechamiento de la fertilización posterior, que puede ejecutarse con fertilizante químico u orgánico, evitando así que caiga sobre los residuos.

—En cuanto a las semillas de esta vianda, ¿qué recomienda?

—Cuando sea necesario utilizarlas, se recomienda virar surcos o plantones completos y no extraer semillas aisladas de ellos. Debe lograrse el 100 % de la población realizando la resiembra necesaria, para lo cual es necesario utilizar semillas de calibre A o B. Las siembras serán profundas con tape ligero.

En el caso del plátano Burro deben sembrarse tres semillas de un mismo calibre (A o B) por nido, en forma de equilátero, a razón de 60 centímetros de distancia entre ellas. En los campos en demolición podrá sembrarse calabaza, a fin de agilizar la descomposición de la masa verde, aprovechar el área de manera más eficiente y poder disponer de alimentos más rápido.

También sugiero mantener el saneamiento selectivo contra la Sigatoka Negra.

—Respecto a la yuca, ¿cuáles son sus indicaciones?

—La que estaba sembrada en zonas bajas debe ser cosechada con el fin de evitar pudriciones. Esos cangres serán colocados de forma vertical en lugares secos y frescos, preferiblemente a la sombra, lo que permitirá preservar la semilla.

Si las plantaciones están tumbadas por el efecto de los vientos, en caso de que el 50 % de las raíces estén fuera, deben cosecharse y conservar la simiente, de lo contrario deben cortarse las raíces expuestas y parar las plantas utilizando cualquier tipo de tutor, apisonando bien el suelo alrededor del tallo.

Las plantas que no posean raíces expuestas, deben vigilarse a fin de evitar la brotación de las yemas, en cuyo propósito es necesario mantenerlas lo más vertical posible.

También resulta imprescindible monitorear las áreas con el objetivo de detectar la presencia de huevos de Primavera de la yuca, para lo cual es importante aplicar a tiempo los plaguicidas indicados.

—¿Alguna otra precisión?

—Sí. Tenemos una nueva tecnología de sembrar boniato, que puede paliar el déficit de fuerza de trabajo. Consiste en hacer un surco sobre el cantero de diez centímetros de profundidad y allí colocar el bejuco que sirve como semilla de forma horizontal. El mismo debe tener entre 20 y 25 centímetros de largo, con una separación de siembra de cinco centímetros entre uno y otro.

Aclara Rodríguez Morales que la punta más joven del bejuco debe ser desechada, entre cinco y siete centímetros, lo cual favorece que las demás yemas se activen y haya una mayor producción. Recomienda aumentar la distancia entre estas plantas; en lugar de a 23 centímetros, a 30, para buscar así una mayor precocidad, es decir, que haya boniato más temprano.

También sugiere incorporar la siembra del clon de ñame papa, uno de los que menos daño ha sufrido y de muy buen rendimiento. De igual manera, propone sembrar calabaza a una distancia de seis por un metro, intercalando en la calle tres surcos de maíz, el cual puede ser cosechado a los 85 días. Otros cultivos que pueden ser interpuestos son el frijol con el plátano, sin que la leguminosa se pegue mucho al plantón de este último.

 

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