Sin perjuicio de la atención médica

Ahorrar en Salud

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

En la clausura del IV Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el pasado 20 de diciembre, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, hizo el siguiente planteamiento: "Estamos seguros de que sin afectar la calidad de la salud y la educación que se brinda gratuitamente a todos los ciudadanos, e incluso mejorándola, es posible reducir de modo apreciable los gastos".

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Ortelio GonzálezCon el llamado método clínico, sustentado fundamentalmente en el interrogatorio del paciente y el examen físico, es posible establecer un diagnóstico correcto en un elevado porcentaje de los casos.

En respuesta a ese llamado, el Ministerio de Salud Pública ha trabajado en identificar dónde están las reservas potenciales del sector para racionalizar el gasto sin afectar ni deteriorar la atención a la población, teniendo en cuenta que el sistema sanitario creció en los últimos años en número de trabajadores y en la adquisición de nueva tecnología más costosa y con una mayor presencia en las unidades de la red.

Ello se tradujo en un aumento de las erogaciones, pasando de representar un 10,2% del total de gastos del presupuesto del Estado en el año 2004 a un 14,2% en el 2009, y de constituir un 5,5% del Producto Interno Bruto en el 2004 a un 9,6% en el 2009.

A tenor de lo apuntado, el doctor Osvaldo Castro Miranda, director de Planificación y Economía del MINSAP, indica que estos crecimientos en los gastos de la salud se vieron incrementados por haber destinado casi diez millones de dólares en importaciones de medicamentos, reactivos, material gastable y equipos para salvar vidas de nuestros compatriotas frente a la pandemia del virus de influenza A H1N1.

Igualmente, el costo que implica la lucha contra el mosquito Aedes aegypti, para impedir el dengue, que provoca también muertes, como ocurrió en la epidemia de 1981 y en otras. Cada vez que se produce un brote es necesario gastar grandes sumas en divisas y movilizar muchas personas en su control.

Estos gastos se hacen más gravosos sobre las disponibilidades de recursos del país, debido a los efectos restrictivos de la crisis económica mundial, que se unen a los daños de los huracanes del 2008 y las limitaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos.

RACIONALIZAR MEJORANDO LA SALUD

¿Cómo racionalizar el gasto sin afectar la capacidad del sistema de mantener los logros y continuar mejorando la salud de la población?...

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Yordanka Almaguer no siempre hay que someter a los pacientes a determinados exámenes, algunos de los cuales, como ocurre con los Rayos X o el “Somatón”, pueden originar perjuicios adicionales a la salud.

Para ello, contextualiza el doctor Castro, médico especialista en Administración de Salud, el MINSAP ha creado y puesto en práctica las herramientas que permiten cumplir con el llamado de la dirección de la Revolución, y cita el Programa por la Eficiencia y el Empleo Racional de los Recursos en el Sistema Nacional de Salud, que incluye las medidas a aplicar para tal propósito.

También el Compendio de Educación Económica para Dirigentes y Trabajadores del Sistema Nacional de Salud, donde en lenguaje de fácil comprensión están incluidos los conocimientos para la formación del necesario pensamiento económico en todos los trabajadores que, de una forma u otra, influyen sobre el gasto. Asimismo, las Plantillas de Cargos y la Regulación de la formación de la fuerza de trabajo calificada.

Mi entrevistado es del criterio que acciones concretas incluidas en estos programas influyen ya sobre una mayor racionalidad de los gastos y muestran sus primeros resultados.

Las importaciones de medicamentos, reactivos y material gastable de uso médico, representan la mayor erogación en moneda libremente convertible que hace el Estado con destino a los servicios de salud, y en el proceso de planificación, distribución, utilización adecuada y control de estos suministros —asegura Castro— existen potencialidades reales de una mayor eficiencia y racionalidad.

Para ello las autoridades sanitarias trabajan en el "perfeccionamiento constante" de los índices de consumo y el control estricto de los inventarios para eliminar la existencia de productos ociosos o de lento movimiento y fijando las coberturas en no más de 60 días a nivel de las unidades y de 90 en almacenes territoriales y centrales.

PODEMOS CONTRIBUIR AL AHORRO

El país prioriza la adquisición, para que siempre estén disponibles, de los medicamentos cuyo uso resultan imprescindibles para la salud y la vida de los pacientes, entre ellos los citostáticos para el tratamiento del cáncer, la insulina destinada a los diabéticos y los inmunosupresores para los trasplantados.

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Jorge Luis GonzálezUna prescripción médica adecuada, evitar la automedicación y la polifarmacia, reducen gastos innecesarios en los medicamentos y protegen también al paciente de efectos adversos, con los consiguientes riesgos para su salud. 

Sin embargo, precisa el especialista, existe la posibilidad de reducir el consumo de otros medicamentos mediante una prescripción adecuada, evitando la automedicación y la polifarmacia, lo que reduce gastos y protege también al paciente de efectos adversos, con los consiguientes riesgos para su salud.

El ahorro se logra también cuando nuestros profesionales emplean con la eficiencia necesaria el diagnóstico clínico, que posibilita la utilización más racional de los medios diagnósticos, evita gastos innecesarios de reactivos y un uso no justificado de equipos de alta tecnología. En el material gastable existen también grandes potencialidades para el ahorro de recursos muy costosos.

El doctor Castro señala que se realizan estudios de regionalización de la tecnología médica, para no duplicar innecesariamente servicios en un área o territorio cercano que incrementen excesivamente los gastos de operación y mantenimiento y lo que es peor: la subutilización del personal calificado.

La Revolución cubana, desde sus inicios, dedicó considerables esfuerzos y recursos a la creación de un sistema nacional de salud que ha sido capaz de garantizar este derecho, de forma gratuita, a todos sus ciudadanos, y a proyectar sus valores humanistas y solidarios en la ayuda médica que brinda a muchos países.

La política actual se encamina a preservar la organización y estabilidad de los servicios, la protección de la población ante la amenaza de epidemias, la calidad de la formación de los recursos humanos, la disponibilidad de los suministros médicos y no médicos considerados imprescindibles y la vitalidad de las instalaciones tecnológicas y sistemas ingenieros de las instituciones de salud que resulten indispensables para su funcionamiento.

 

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